jueves, 4 de octubre de 2007

tecnologia un nuevo estilo de vida?


TECNOLOGIA CONTRA DEMOCRACIA EN NUESTROS TIEMPOS


Si bien es cierto que como ser humano tenemos que evolucionar, también tenemos que tomar en cuenta que la misma sociedad y todo lo que nos rodea debe de ir cambiando al mismo ritmo; sin embargo, la realidad marca que esto no es así, y que la tecnología avanza a pasos agigantados dejando atrás al ser humano, entonces, ¿la tecnología es una herramienta para apoyo del ser humano o el ser humano esta creando su propia bomba de tiempo a través de la tecnología?, para tratar de responder a esta pregunta me parece necesario retomar algunas referencia históricas, como la revolución industrial, la cual marca un cambio en las herramientas de trabajo trayendo como consecuencia un nuevo estilo de vida y panorama de la sociedad, sin embargo, este cambio solo beneficia a los grandes países, siendo que tienen los recursos económicos, políticos y de educación para sacar el mejor provecho de estos avances, cerrándose la igualdad de oportunidades a los países subdesarrollados, generando una competencia desigual y creando a su vez que se monopolice más la información, crecimiento laboral y humano. Si bien menciona Cees Hamelink, [1]las nuevas tecnologías ofrecerían a grandes grupos de ciudadanos la oportunidad de tomar parte de un proceso descentralizado de toma de decisiones políticas. Basadas en un modelo de una sociedad apolítica”. Siendo esto que solo algunos serán beneficiados con estos adelantos tecnológicos, modernizando solo algunas economías de los muchos países, y si seguimos con este avance tan eufórico, la tecnología terminará por desplazar a todo el mundo laboral, solo permitiendo de manera muy elitista la introducción de gente intelectual creando un mundo digital selecto.

Con esto me queda clara la relación existente entre el avance científico y la estructura económica y política indisociable; sin embargo, el tipo de vinculo existente entre ambos dependerá del grado de desarrollo social, cultural y científico que registre un determinado país, o formación social en particular. Por ejemplo para el caso de Estados Unidos, Alemania o Japón, que poseen una significativa capacidad científica y tecnológica, y que, cuentan con optimas condiciones en sus sistemas educativos y que, además, cumplen un papel crucial en el plano económico y político internacional, el panorama será favorable para garantizar una afectiva vinculación entre sistemas tecnológicos y requerimientos económicos e industriales del momento, a diferencia de los países que tienen modelos dependientes o subordinados a las economías avanzadas ya que el peso de la tecnología y el avance de la ciencia será de otro orden.










[1] Cees Hamelink profesor de comunicación de comunicación internacional en la universidad de Ámsterdam y en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya.